¡Oye Compa!

“Nunca más un México sin nosotras”- Impresiones del Primer Encuentro de Mujeres del CNI y el CIG

Publicado Originalmente en Oye Compa n°1, Septiembre-Octubre 2018: http://www.oyecompajunax.org.mx/pdf/

Texto de Mireia Pérez 

Un pequeño contingente de la familia Junax desde Argentina, Francia, Euskal Herria y Catalunya, acudimos al llamado de las compas del Concejo Indígena de Gobierno (CIG) del Congreso Nacional Indígena (CNI), junto con más de mil mujeres de trece pueblos originarios, veinticinco estados mexicanos y dieciocho países. La cita era los días 28 y 29 de julio en la comunidad indígena Hñähñu de San Lorenzo Nenamicoyan, Estado de México, y los objetivos, muy claros:

 

  1. Tejer redes nacionales e internacionales de mujeres comprometidas con la lucha anticapitalista y antipatriarcal, de abajo y a la izquierda.
  2. Reflexionar para llevar a la acción los nueve temas de trabajo del Concejo Indígena de Gobierno
  3. Intercambiar nuestras experiencias de lucha para seguir articulando nuestra organización como mujeres anticapitalistas y antipatriarcales.
  4. Generar acuerdos y acciones concretas que permitan seguir tejiendo esta red de mujeres

 

Al llegar a la comunidad el sábado 28 en la mañana, nos unimos a la marea de mujeres que desembarcaban de decenas de autobuses provenientes de cada rincón de México para ir hacia un auditorio rebosante que escuchaba con atención la bienvenida de las autoridades de la comunidad y el mensaje de las compas zapatistas. Las concejalas del CNI nos animan a platicar en pequeños grupos para dar respuestas tentativas, en comunidad, a la pregunta: ¿cómo organizar una lucha de mujeres en el contexto de violencia que se vive en México? El dolor, la invisibilización, la rabia y el miedo, pero sobre todo las ganas de luchar, aparecen en las intervenciones en cada uno de los grupos de trabajo.

 

Tras haber compartido experiencias, vivencias, historias de lucha, se inauguran mesas temáticas sobre Autonomía, Diversidad sexual, Trabajo y explotación, Justicia, Discapacidad, Migración, Niñxs y jóvenes, Tierra y territorio. En cada una de las mesas, moderada por una concejala del CNI, se establecen líneas de trabajo que se compartirán con las demás compañeras al final del día. Ha sido una jornada intensa, llena de experiencias e intercambios con mujeres de cada rincón del país.

 

Al día siguiente, nos levantamos pronto para participar en los múltiples talleres, conferencias y conversatorios que las compañeras han organizado: defensa personal, ecofeminismo, medicina natural, meditación, confederalismo democrático en el Kurdistán… Cada experiencia compartida nos une y alimenta la convicción de que la mujeres allí reunidas llevamos a cabo una misma lucha que traspasa todas las fronteras, una lucha por la dignidad y la vida. En la declaratoria conjunta de las compañeras concejalas, esta realidad se evidencia todavía más:

 

Nos declaramos como mujeres en lucha contra el patriarcado, el capitalismo neoliberal y el neocolonialismo, con la convicción de que, si las mujeres no nos liberamos de la esclavitud, la sociedad nunca será libre.

 

Al final del evento, nos despedimos de las compañeras encontradas -o reencontradas- en San Lorenzo Nenamicoyan con el convencimiento de que nuestra lucha tiene hoy más sentido que nunca, y que la llevaremos cada una a su territorio, su comunidad, su ciudad o su barrio, unidas en la distancia por el humilde caminar de la rebeldía.

Un pequeño contingente de la familia Junax desde Argentina, Francia, Euskal Herria y Catalunya, acudimos al llamado de las compas del Concejo Indígena de Gobierno (CIG) del Congreso Nacional Indígena (CNI), junto con más de mil mujeres de trece pueblos originarios, veinticinco estados mexicanos y dieciocho países. La cita era los días 28 y 29 de julio en la comunidad indígena Hñähñu de San Lorenzo Nenamicoyan, Estado de México, y los objetivos, muy claros:

 

  1. Tejer redes nacionales e internacionales de mujeres comprometidas con la lucha anticapitalista y antipatriarcal, de abajo y a la izquierda.
  2. Reflexionar para llevar a la acción los nueve temas de trabajo del Concejo Indígena de Gobierno
  3. Intercambiar nuestras experiencias de lucha para seguir articulando nuestra organización como mujeres anticapitalistas y antipatriarcales.
  4. Generar acuerdos y acciones concretas que permitan seguir tejiendo esta red de mujeres

 

Al llegar a la comunidad el sábado 28 en la mañana, nos unimos a la marea de mujeres que desembarcaban de decenas de autobuses provenientes de cada rincón de México para ir hacia un auditorio rebosante que escuchaba con atención la bienvenida de las autoridades de la comunidad y el mensaje de las compas zapatistas. Las concejalas del CNI nos animan a platicar en pequeños grupos para dar respuestas tentativas, en comunidad, a la pregunta: ¿cómo organizar una lucha de mujeres en el contexto de violencia que se vive en México? El dolor, la invisibilización, la rabia y el miedo, pero sobre todo las ganas de luchar, aparecen en las intervenciones en cada uno de los grupos de trabajo.

 

Tras haber compartido experiencias, vivencias, historias de lucha, se inauguran mesas temáticas sobre Autonomía, Diversidad sexual, Trabajo y explotación, Justicia, Discapacidad, Migración, Niñxs y jóvenes, Tierra y territorio. En cada una de las mesas, moderada por una concejala del CNI, se establecen líneas de trabajo que se compartirán con las demás compañeras al final del día. Ha sido una jornada intensa, llena de experiencias e intercambios con mujeres de cada rincón del país.

 

Al día siguiente, nos levantamos pronto para participar en los múltiples talleres, conferencias y conversatorios que las compañeras han organizado: defensa personal, ecofeminismo, medicina natural, meditación, confederalismo democrático en el Kurdistán… Cada experiencia compartida nos une y alimenta la convicción de que la mujeres allí reunidas llevamos a cabo una misma lucha que traspasa todas las fronteras, una lucha por la dignidad y la vida. En la declaratoria conjunta de las compañeras concejalas, esta realidad se evidencia todavía más:

 

Nos declaramos como mujeres en lucha contra el patriarcado, el capitalismo neoliberal y el neocolonialismo, con la convicción de que, si las mujeres no nos liberamos de la esclavitud, la sociedad nunca será libre.

 

Al final del evento, nos despedimos de las compañeras encontradas -o reencontradas- en San Lorenzo Nenamicoyan con el convencimiento de que nuestra lucha tiene hoy más sentido que nunca, y que la llevaremos cada una a su territorio, su comunidad, su ciudad o su barrio, unidas en la distancia por el humilde caminar de la rebeldía.

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